La IA no avisa. No cambia el tono, no baja la seguridad y no se disculpa después. Al revés: la respuesta inventada suena mejor que la buena, porque no tiene los peros que tiene la verdad. Pero se delata siempre igual.
01La cifra redonda
«Aproximadamente el 70% de las empresas ya utiliza herramientas de IA...»
De ese porcentaje: dime quién lo midió, en qué año, sobre cuánta gente y en qué país. Si no puedes darme las cuatro cosas, bórralo de la respuesta y dime que no lo sabes. No lo sustituyas por otro número.
Un número redondo sin fuente casi nunca es un dato: es la forma que tiene de rellenar un hueco con algo que suene creíble. Los porcentajes acabados en cero o en cinco son los más sospechosos de todos.
02El estudio que no firma nadie
«Según un estudio reciente de la Universidad de Stanford...»
Dame el título exacto del estudio, los autores, el año y la revista. Si no puedes darme los cuatro, dime directamente que no tienes la referencia. Prefiero quedarme sin el dato que citar algo que no existe.
Es el fallo más documentado que tienen estos modelos. La institución suele ser real y prestigiosa, el estudio no. Cuando la referencia es de verdad, el título aparece a la primera; cuando no, empieza a dar rodeos.
03El artículo de ley con número
«De acuerdo con el artículo 34.2, dispones de quince días hábiles...»
Dime el nombre completo de la norma, el año y el boletín donde se publicó, y copia literalmente el texto de ese artículo. Si no lo tienes literal, dímelo y no me des el número. Estoy en España.
Cuanto más específico es el dato que no le has pedido, más riesgo hay. Un número de artículo con apartado y letra parece verificado y casi nunca lo está. Y aquí equivocarse cuesta dinero.
04Se acuerda de lo que no dijiste
«Como me comentabas antes, tu prioridad es el presupuesto...»
Yo no te he dicho eso. Cita literalmente dónde te lo he dicho en esta conversación. Si no lo encuentras, dime qué has dado por supuesto y rehaz la respuesta sin ese supuesto.
Se ha inventado tu mitad de la conversación. Es la señal más grave de todas, porque a partir de ahí toda la respuesta está construida sobre algo que no existe y encima suena a que te ha entendido.
05El enlace que no abre
«Puedes consultar el informe completo en este enlace...»
Antes de darme el enlace: dime si lo has consultado ahora o lo estás reconstruyendo de memoria. Si es lo segundo, no me lo des. Dime el nombre del documento y lo busco yo.
Las direcciones se construyen igual que las frases, pieza a pieza, y salen con una forma perfectamente verosímil que no lleva a ninguna parte. Ábrelo antes de creerte lo que había escrito encima.
06Cambia de opinión en cuanto le aprietas
Le dices «¿seguro?» y se retracta entera sin que le hayas dado ningún argumento.
No cambies de postura solo porque yo dude. Si lo que dijiste era correcto, defiéndelo y explícame por qué. Si te retractas, dime exactamente qué parte estaba mal y en qué te basas ahora.
Está entrenada para llevarse bien contigo. Una respuesta sólida aguanta un «¿seguro?»; una inventada se cae a la primera. Es el test más barato que tienes y tarda cinco segundos.
07La misma pregunta, otra respuesta
Repites la pregunta en un chat nuevo y te contesta otra cosa distinta.
Voy a hacerte la misma pregunta que ya te hice en otra conversación. Respóndeme sin ver lo anterior y marca qué partes sostienes con seguridad y cuáles podrían variar según cómo te lo pregunte.
Lo que sabe de verdad no cambia entre conversaciones; lo que rellena, sí. Preguntar dos veces en chats separados es el detector más fiable que existe y no requiere saber nada del tema.
08El nombre propio que no pediste
Aparecen empresas, herramientas o personas concretas que tú no habías mencionado.
De cada nombre propio que has usado: dime si existe con seguridad, qué es exactamente y cómo lo compruebo en un minuto. Quita de la lista los que no puedas sostener.
Los nombres inventados son plausibles por construcción: suenan a empresa del sector porque están hechos con las piezas con las que se llaman las empresas del sector. Se cuelan mezclados entre los reales.
09La versión y la fecha exacta
«Desde la versión 4.2, lanzada en marzo de 2025, esta función permite...»
Recuérdame hasta cuándo llegan tus datos. Si esto ha podido cambiar después de esa fecha, dímelo antes de la respuesta en vez de darme la versión y el mes como si los supieras.
Los números de versión y las fechas de lanzamiento envejecen mal y son justo lo que peor retiene. Da la última que le consta como si fuera la actual, sin avisar de que su información tiene fecha de caducidad.
10La cita entrecomillada
«Como dijo Peter Drucker, lo que no se mide no se puede mejorar.»
De esa cita: dime dónde la dijo o la escribió, en qué año y en qué idioma original. Si es una atribución popular sin fuente comprobada, dilo así y quita las comillas.
Las citas célebres circulan atribuidas a quien pega, no a quien las dijo. La IA repite la atribución más frecuente, no la correcta, y las comillas le dan una autoridad que el texto no tiene.
11Pides menos y responde más
Preguntas una cosa concreta y te devuelve cinco párrafos con contexto que no pediste.
Respóndeme solo lo que te he preguntado, en tres líneas. Si necesitas un dato que no te he dado, pídemelo en vez de rellenar. Y dime al final qué has tenido que suponer.
El relleno es lo que aparece cuando no tiene la respuesta concreta: se rodea el hueco con contexto verdadero para que el conjunto parezca sólido. Cuando lo sabe, contesta corto.
12El «consulta con un profesional»
Te da un dato muy concreto y lo cierra recomendándote que lo verifiques con alguien.
Has cerrado recomendándome que lo consulte. Dime qué parte concreta de lo que me acabas de decir no sostendrías tú, y por qué. Separa lo que es dato de lo que es criterio tuyo.
El aviso legal del final no es prudencia repartida a partes iguales: suele aparecer justo donde la respuesta es más frágil. Leerlo como una señal, y no como una fórmula, te ahorra disgustos.
Lo único que hay que recordar
No falla cuando dice «no lo sé». Falla cuando suena mejor que nunca, porque una respuesta inventada no tiene los matices ni los peros que tiene la verdad.
Si solo te quedas con una, quédate con la séptima: haz la misma pregunta en dos chats distintos. No hace falta que sepas del tema para ver que algo no cuadra.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si me da una cifra sin fuente?
Pide quién lo midió, en qué año, sobre cuánta gente y en qué país. Si no puede darte las cuatro cosas, que la quite. No la sustituyas por otro número.
¿Cómo compruebo si se está inventando algo?
Haz la misma pregunta en dos chats distintos. Lo que sabe de verdad no cambia entre conversaciones; lo que rellena, sí.
¿Cómo detecto los nombres inventados?
De cada nombre propio, pide si existe con seguridad, qué es y cómo lo compruebas en un minuto. Quita los que no pueda sostener.
Siguiente paso
La próxima vez que una respuesta te suene demasiado bien, prueba la señal 7 antes de creértela. Ver todas las guías